Entrevista

El talento alcalaíno que llega hasta la NASA

Mario Pérez reconoció que la confidencialidad es algo que prima en un espacio como éste. /IDEAL
Mario Pérez reconoció que la confidencialidad es algo que prima en un espacio como éste. / IDEAL

Mario Pérez se encuentra realizando una beca durante tres meses en Los Ángeles que le servirá para su doctorado y no descarta repetir la experiencia

M.NIETOAlcalá la Real

Podía haberlo soñado en diferentes ocasiones pero, hasta hacerse realidad, Mario Pérez ha debido de pellizcarse varias veces y, también, trabajar muy duro. Este alcalaíno, ingeniero de telecomunicaciones, y con dos máster a sus espaldas se encuentra actualmente en Los Ángeles. El motivo: una beca para realizar parte de su doctorado dentro de la NASA. Un sueño, ahora realidad, del que podrá disfrutar durante tres meses, posiblemente prolongables de cara al próximo año y durante los cuáles, Mario se esfuerza por sacar lo mejor de sí mismo. IDEAL habló con él a cerca de ésta experiencia y planes de futuro tras su paso por uno de los organismos más reconocidos a nivel mundial y referente en temas de investigación aeronáutica y aeroespacial.

Apuesta por un sueño

Todo comenzó tras la ponencia de un ingeniero español telecomunicaciones que trabajaba allí y ofrecía una ponencia en un congreso internacional sobre microondas. «Decidí acudir a su ponencia y tras ella, estuve hablando con él y cuando ya me comentó que tenían un programa para estudiantes de doctorado de todo el mundo al que podía optar no me lo pensé. Comenzó ahí un proceso largo de trámites, en el que hubo algunas pruebas, hasta finalmente ser aceptado aquí».

Actualmente, se encuentra en Los Ángeles, y trabaja dentro de la NASA como ingeniero. «Ahora mismo estoy realizando diseños de ciertos circuitos a muy alta frecuencia. Es parte de mi tesis, ya que don circuitos realizados con una tecnología de fabricación nueva, distinta a la que estamos acostumbrados a usar. Es una suerte poder tener la capacidad de construir circuitos tan pequeños, que cabrían en el interior de un pelo humano», comentó Pérez a IDEAL.

Aseguro que toda la preparación es poca para poder llegar a un sitio como éste donde la confidencialidad es algo que cuidan hasta el extremo. Las pruebas de selección tampoco han sido nada fáciles al igual que casi los siete meses de papeleos y demás trámites pero, cree, «lo importante es mostrar que tienes ganas de trabajar, que te vean entusiasmado y con capacidad para hacer lo que ellos necesiten de ti».

Planes de futuro

Ante el inminente inicio de curso, muchos jóvenes pueden encontrar en Mario un referente, un espejo en el que mirarse y donde ver que nada es imposible. Si él tuviera que darles un consejo sería que hicieran aquello que les haga felices y que lo hagan con ganas. «Creo que, al final, si haces lo que te gusta vas a ser feliz. El trabajo y la perseverancia son súper importantes, pero sobre todo las ganas y la pasión que le pongas a las cosas», reconoció durante la conversación.

Tras su paso por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, aún no tiene claro cuál será el siguiente paso aunque la parte de la enseñanza le llama la atención. Lo que sí tiene claro es que, sin duda alguna, continuará ayudando en la empresa familiar cada vez que le sea posible y que no va a dejar a un lado la música a pesar de que ahora se encuentra algo lejos de casa.

Mario Pérez es uno de los casi 200 estudiantes de doctorado que acuden cada año a la NASA a realizar prácticas y uno de los diez españoles que, actualmente, se encuentran trabajando allí. Sin duda todo un privilegio, a la vez que un reto, del que sacará el máximo beneficio.