Un Etnosur con más fluidez en el tráfico y limpieza de espacios

Hubo una gran cordialidad y sintonia entre Melguizo y los responsables del consistorio. /IDEAL
Hubo una gran cordialidad y sintonia entre Melguizo y los responsables del consistorio. / IDEAL

Tanto desde el consistorio como desde la organización se piensa ya en la edicion de 2021, cuando se celebrará el 25 aniversario del mismo

M.NIETOAlcalá la Real

De nuevo el centro de la Tejuela fue el escenario donde la organización, con Pedro Melguizo como director del Festival de Etnosur y el consistorio, con el primer edil Marino Aguilera y el responsable de Cultura, Juan Manuel Marchal quisieron cerrar esta vigésimo tercera edición de Etnosur con el tradicional balance.

Aciertos

Este año con novedades sustanciales, como ya se anunció previamente antes de la realización del Festival y que han resultado todo un acierto como son la dotación de un espacio de parking para autocaravanas así como dos para vehículos o el refuerzo policial. Algo que, no sólo ha sido destacado por parte del consistorio sino también desde la propia organización y desde los ciudadanos residentes en la localidad y los que vienen de fuera. Otra de las novedades consistía en la creación de un espacio de carga y descarga para los campistas que iban a la zona SAFA y la apuesta del servicio de limpieza municipal con refuerzo proveniente de las bolsas de trabajo. Estos fueron los puntos más destacados que tanto la organización como el consistorio destacaron y otros los que se quieren poner en marcha de cara a próximas ediciones. Como destacó el primer edil, «la mayor presencia policial ha hecho que se hayan dado menos casos de comportamientos incívicos».También debido a la mayor presencia policial, con refuerzo de efectivos venidos de otros municipios, Aguilerá destacó que fueron 45 las acampadas ilegales que se retiraron a lo largo del festival frente a las 15 que se retiraron el pasado año. El resto de incidencias han sido similares en cifras a años anteriores aunque los efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad insisten en que el festival es tranquilo a pesar de concentrarse una gran cantidad de gente.

Participación

En lo que a participación se refiere el edil de Cultura, Juan Manuel Marchal, destacó las 4.000 personas que fueron al circo durante los dos días así como el aumento del 30% de asistentes al cine. «En la acampada se registraron unas 3.000 personas», puntualizó durante su intervención y aclaró que el sábado tuvo que abrirse la segundo zona de acampada, ubicada en el Coto.

Aunque es difícil estipular el número de participantes de cada edición, ambas partes aseguraron que es similar a la de años anteriores y Melguizó apostilló que el festival debe apostar por ese «crecimiento sostenible» y que esto ya se está viendo reflejado en las edades de los asistentes, ya que se está produciendo un relevo generacional respecto a los participantes en sus comienzos.

También el responsable de cultura destacó que, no sólo se está realizando ese relevo generacional sino que también están participando cada vez más familias a las que este año y tras petición, se les ha habilitado un espacio destacado en la acampada de SAFA. Algo que asegura la continuidad del festival.

Próximas ediciones

Y es que, aunque hace dos días que finalizaba el festival, tanto la organización como el Ayuntamiento piensan ya en una nueva edición. Marino Aguilera reconoció que esta era la «primera prueba de fuego del gobierno» y lo que plantean de cara a próximas ediciones es comenzar a trabajar con más antelación para organizar bien el trabajo y que no se acumule llegando las fechas del festival. Así mismo, destacó que tienen algunas ideas de cara a próximas ediciones que se estudiarán con la organización para hacer que el festival sea más rentable para el municipio. Etnosur ha contado en esta edición con un presupuesto de 380.000 euros a lo que hay que restar la aportación de diferentes entidades más lo recaudado en barras o acampadas. «Tenemos que mejorar esta parte, reducir gastos y sumar ingresos», destacó en su intervención.

Entre las alternativas se baraja la de hablar con entidades públicas y privadas que apoyaran la realización del festival así como con fundaciones ligadas al mundo de las artes o hacer una especie de «entrada solidaria» con precio de moneda para donar a diferentes organizaciones locales y, poder además, contabilizar la asistencia al recinto de conciertos. Pero, de momento, ambas partes sólo piensan en el buen funcionamiento de esta edición y en seguir trabajando en consonancia.