Cultura

'Callejero XXI: una obra para conocer la localidad a través de las calles'

Tras la presentación del libro, los autores firmaron las obras. /M.Nieto
Tras la presentación del libro, los autores firmaron las obras. / M.Nieto

Domingo Murcia y Antonio Heredia, autores de la obra, estuvieron acompañados por el alcalde y el concejal de Cultura

M.NIETOAlcalá la Real

Para un alcalaíno, resulta relativamente sencillo ubicar el barrio de Las Cruces, La Tejuela, El Coto o San Marcos. Lo que puede no serle tan fácil es situar algunas calles de nuestro municipio. No sólo porque nos encontremos con que hay algunas que se conocen popularmente de una forma diferente a como se llaman realmente, sino porque muchas de ellas son desconocidas para la población. Bien porque no les prestamos la suficiente atención o bien porque no forman parte de nuestro recorrido habitual.

Ayer por la noche se presentaba en el teatro Martínez Montañés la obra 'Callejero XXI'. Escrita por Antonio Heredia y Domingo de Murcia, esta libro pretende convertirse, como indicaban los propios protagonistas en una obra de referencia en cuanto a consulta. Que nos ayude a entender la articulación de espacios en nuestro municipio porque, como apuntaba el propio Domingo Murcia durante una conversación previa «el pueblo debe de buscar su identidad».

Historia viva

Según nos adelantaban los autores en una entrevista previa para IDEAL, el libro se estructura de tal forma que se encuentran recogidas el nombre de las calles de las aldeas, polígonos industriales y parques y jardines así como de los barrios de la localidad. Dentro de los barrios, se hace una clasificación y aparecen ordenadas, alfabéticamente, las vías. Además, se ven complementadas de una pequeña introducción, fruto de este trabajo de investigación, donde se apuntan antecedentes de esta calle, cómo ha cambiado la misma con el paso de los años o la evolución del nombre.

Investigadores natos, este trabajo les ha llevado más de tres años de trabajo. Antes, ya habían realizado, por separado, algunos textos sobre ésto y se unieron sabiendo que el resultado no podía ser más que una nueva obra de referencia para los alcalainos. De consulta diferentes aspectos como puede ser la ubicación de edificios públicos o privados tanto en la actualidad como ahora o para conocer el origen o nombre de una calle en concreto.

La documentación histórica ha jugado un papel fundamental ya que han sido muchos y muy diversos los escritos consultados pero también la relación personal y el trato con los vecinos de estas vías les ha llevado a completar esta información. Las actas de los plenos municipales, como matizaba el propio Heredia, han servido para conocer el nombre de muchas de las calles, sobre todo de los barrios más nuevos de la localidad. También los padrones le aportado información y es que «antes, una familia vivía en una determinada calle y se le acuñaba el apellido familiar a la vía» comentaba Antonio Heredia.

Actualización

Investigar siempre aporta grandes recompensas, no sólo para aquellos que disfrutan luego del trabajo sino para los propios investigadores. En este sentido, Domingo Murcia se mostraba gratamente sorprendido durante este trabajo ya que el nombre de muchas de las calles de antaño estaba unido a nombres populares, a vecinos que vivían en ellas y que desempeñaban un oficio como es el caso de la Calle Espinosa, denominada así porque en ella vivía un vecino que trabajaba la madera.

Otro de los puntos destacados de la obra se encuentra en la extensa obra fotográfica que la complementa. En el siglo XXI, resulta de vital importancia la imagen y apoyar esta investigación con más de 700 fotografías. Se han escogido de las dos primeras décadas del siglo, de ahí el nombre de la obra.

Esta actualización de estos datos también servirá a los escolares para acercarlos a la historia local. Pero también a la geografía ya que como destacaba Heredia «en las introducciones de cada barrio hemos intentado aportar algún dato destacado. Por ejemplo, en el caso de las aldeas de hace una evolución de la población en un siglo o en el caso de la Unión Europea, donde se hace un recuento del número de inmigrantes de la UE que viven en la localidad».

Paco Martín o la desaparecida Carmen Juan Lovera también contaban ya con algunos trabajos sectoriales sobre las calles de la localidad. Y aunque fue en 1885 cuando se aprueba, el pleno municipal, comenzar a poner nombre a las calles siempre perdurarán en nuestra memoria, y seguiremos utilizando nombres como calle Abril, calle Alfarero, o el preceptor. Sin duda alguna, perderse por sus calles y conocer su historia gracias a la investigación siempre será una tarea que agradecer a Antonio y Domingo.