La sala de baile cuenta con las cuadrículas para mantener la distancia de seguridad entre el alumnado. / IDEAL

Municipal

Las actividades extraescolares también se adaptan a los tiempos y exigencias de la Covid

La Academia de Locura Flamenca comienza el curso en octubre con un primer contacto del alumnado muy positivo

M.NIETO Alcalá la Real

La llegada del otoño y la vuelta al cole trae consigo, también, la vuelta a las actividades extraescolares o aquellas a las que jóvenes y adultos acuden con el objetivo de aprender y pasar un rato agradable. Estas actividades así como quienes las imparten, han tenido que adaptarse a los cambios provocados por esta nueva normalidad. Así, el compás no se pierde en Locura Flamenca: la academía de flamenco cerraba sus puertas con el estado de alarma y la vuelta llega con nuevas normas pero con las mismas ganas de siempre. IDEAL habló con Jose Antonio Hinojosa y Clara Arance, docentes en la misma, sobre este atípico inicio de curso.

Toma de contacto

«Cada quince días hacíamos un cartel de vuelta», relató Jose Antonio Hinojosa cuando le preguntaron sobre cómo había sido este tiempo para la academia. Meses en los que, a pesar de no haber clase, han aprovechado para seguir formándose y para adecuar las salas para la vuelta a las aulas. Ya durante el verano, han realizado un primer acercamiento con el alumnado que, aunque más reducido que en otras ocasiones, ha acudido a las aulas como previa al inicio del curso.

También mientras estuvo decretado el estado de alarma, aprovecharon las redes sociales para hacer recitales los sábados en los que el alumnado se reunía telemáticamente y hacían pequeñas actuaciones que servían para seguir manteniendo el contacto entre el propio grupo pero también con la disciplina que practican cada uno.

Este año, como relataron desde la academia, se presentaba un año cargado de actividades y es que, además de no poder realizar las tradicionales galas de fin de curso, se han perdido los recitales que cada mes celebraban en el Quinto de Cabildo así como diferentes masterclass que había preparadas, actuaciones en las Cruces o en la Feria.

Acondicionamiento

A pesar de ello, su principal preocupación era adecuar el espacio para que el alumnado pudiera empezar el curso con todas las medidas de seguridad necesarias. Así, en la sala de baile, se han realizado cuadrículas en las que mantener la distancia y se ha ampliado aún más la sala dotándola de más espejos y separando más a los grupos con el objetivo de limpiar y desinfectar las clases entre ellas. Para las clases de guitarra y cajón, también se ha ampliado la sala y se cuenta con pantallas para que el alumno que lo desee pueda estar tras ella durante su práctica. En todas las clases es imprescindible el uso de la mascarilla.

Baile, guitarra y percusión son las modalidades que se ofertan en este curso además de clases de guitarra online que también se están impartiendo. «La mayoría de la gente viene buscando ese momento de aprendizaje pero también de diversión y de socializar con otros. Aquí somos una gran familia y vamos a hacer que este curso sea igual que los anteriores», destacaron ambos profesores.

Tanto Jose Antonio como Clara trabajan con grupos muy diferentes en edad y todos, tanto padres de los más pequeños, como alumnos más mayores, coinciden en que la buen clima del centro así como de las medidas llevadas a cabo para continuar con la actividad. «Para mi, que mi pasión es el baile, lo he disfrutado muchísimo y ver las ganas que trae el alumnado hace que el inicio de curso sea más ilusionante», indicó Clara a IDEAL. Un curso que comienza a ritmo de bulerías y con el que pretenden hacer disfrutar a aquellos que elijan el flamenco para olvidarse de la rutina.