19 de Marzo, Día del Padre (También del divorciado), por Federico Barquero

Un 19 de marzo día del padre (ironía cruel donde las haya) de hace ya siete largos años, a través de un frío papel, la ‘justicia’ (si así se la puede llamar) me notificó con la complicidad de la madre de mis hijos, que me los quitaban, sin saber por que (cuestión que aún hoy en día sigo preguntándome) convirtiéndome de la noche al día en un ‘padre visita’, o lo que es lo mismo, pasaba a verlos un fin de semana cada quince días, y para mas ‘escarnio’ justificaban la decisión judicial en el interés de los menores. En nuestro país a esto se le llaman impartir justicia, y yo digo que no se puede ejercer contra un padre más crueldad e injusticia que ésta, pero así nos va, y así nos irá hasta que alcancemos la verdadera igualdad, no la que nos quiere imponer el feminismo de genero.

Sigo convencido que ese día llegará mas tarde o temprano porque es de justicia. Para algunos padres como es mi caso, será demasiado tarde y nadie podrá resarcirnos (a padres e hijos) del tiempo que nos robaron, ni del daño que nos hicieron.

Muchos tendrán la oportunidad de celebrarlo con sus hijos, pero otros miles de padres no podrán o no tendrán nada que celebrar, o no les dejarán. Son los grandes olvidados y me estoy refiriendo a miles de padres divorciados que por decisión de la justicia tercermundista, sorda y ciega se olvida de ellos, y lo que es mas grave de sus hijos, que padecen en primera persona esas decisiones vulnerando como siempre los derechos humanos mas fundamentales.

A pesar de estar en pleno siglo XXI siguen siendo malos tiempos para los padres divorciados, perseguidos por la justicia, separados de sus hijos sin razón de ningún tipo, provocando el desahucio moral y material de miles de padres, con una burla total a las leyes civiles y un atentado brutal al desarrollo emocional de los niños.

¿Se han parado a pensar en los miles de padres que de forma impuesta se ven separados de sus hijos?. Esos padres también aman, también sienten la necesidad de prodigar cuidados a sus hijos y sobre todo tienen el mismo derecho que las madres a disfrutar de su paternidad. Me pregunto si saben cuantos padres sufren en silencio el maltrato psicológico (y económico) a la que sus ex mujeres les someten, envenenando en muchos casos al menor contra ellos.

La figura del padre es esencial y no está suficientemente valorada por la justicia. El padre no puede estar ausente de la estructura familiar, su figura es necesaria y trascendental. Tiene una función fundadora de la personalidad futura del hijo y es indispensable para el buen desarrollo de su adolescencia.

El otorgamiento de la custodia a uno de los dos progenitores es precisamente lo que causa que uno de los dos tenga poder sobre el otro y empiecen los problemas y los odios, cuyas consecuencias dañan a los hijos.

Esta claro que no existe una solución perfecta para los padres separados con hijos, pues todas las posibilidades conllevan incomodidades, insatisfacciones y roces continuos para todos. Y ciertamente no todos los casos son iguales, y en este mundo hay tantos padres como madres censurables, pero se supone que la gran mayoría ama a sus hijos por igual y debe tener los mismos derechos. Del mismo modo, debe respetarse el derecho del menor a disfrutar de sus progenitores con igualdad. Pienso en los centenares de hombres que no ven a sus hijos, en lo injusto que es negar el disfrute de la paternidad al hombre por defecto, como se viene haciendo hasta ahora.

Hoy día del padre, es el típico día en que el síndrome de alineación parental aparecerá en alguna de sus vertientes, con la gilipollez suprema de que ‘no le toca’ o que ‘no tiene visita’. Es incompresible, que el día del padre también le vuelva a tocar a la madre. Así que habrá que celebrar ‘día de la madre 2’ no sea que se enfade. Además suele ser ella la que decide la sentencia, ella decide si está de acuerdo, si no está, si hay compartida, si no la hay. La justicia está de comparsa. Perdonen ustedes, a un padre como a una madre siempre le toca, y las visitas son para el médico. Eso si, el niño podrá ver ese día al quiosquero, al vecino de enfrente, al del carrito de los helados, al carnicero y al tendero, pero a su padre no: ¡¡peligro!!

Es preciso que la justicia que está a años luz de la sociedad, se sensibilice de una vez por todas y se empiece a aplicar de forma automática la custodia compartida. Es bueno y de justicia que la separación de los papás deje de ser un ‘adiós papá’, desgarrador y brutal, y que el padre divorciado deje de ser a los ojos de sus hijos esa figura patética, despojada de sus derechos y su dignidad, que se aleja con la maleta y lo puesto, ante el regocijo de su ex y de lo que es peor, la justicia que lo permite y es la principal responsable.

Hoy es el día del padre, pero ¿de que padre? ¿del que soporta denuncias falsas y nunca se persiguen, del padre visitante, del padre monedero, del padre desahuciado, del padre alejado de sus hijos? Despreciados y machacados por la injusticia, miles de padres seguiremos en el empeño de una sociedad justa e igualitaria, que esperemos que por lo menos disfrutarán nuestros hijos.

Son palabras que recojo de artículos, algunos de ellos de boca de mujeres y madres, mujeres que no necesitan se las trate diferentes, que están en contra de la discriminación positiva que siempre es negativa, salvo para quien sale favorecido, y que por lo general no tienen difusión ni repercusión en los medios de comunicación, porque políticamente no es correcto, pero es la triste y cruda realidad de lo que está sucediendo.

Para quienes no la conozcan, la canadiense Wendy McElroy es la mayor impulsora del feminismo individualista o i-feminismo, contraria a la ideología de las feministas de género que entre otras cosas muy interesantes dice:

Esto debe cambiar.… no represento al movimiento masculino, pero tengo una opinión de cómo lograr la igualdad genuina. Eliminar todos los programas obligatorios de discriminación positiva, eliminar el problema de los juzgados. Introducir la custodia compartida en los juzgados de familia. Reconocer a las víctimas masculinas de violencia doméstica, y tratarlos de la misma manera que a las víctimas femeninas. Quizás, incluso rechazar pagar los impuestos que sirven para victimizar a los hombres. Estos cambios serían un buen comienzo.

Temo que hombres que respeto puedan verme como su enemigo simplemente porque soy una mujer. Haré todo lo que pueda para que eso no ocurra, porque así es como nos hemos metido en este lio en primer lugar.

Una última sugerencia, lean el libro de la Editorial Edaf ¡Me ha dicho mamá que no me quieres! de Carmen Serrano, casada y madre de tres hijos que después de años de investigación y crecimiento en este tema tan complejo, se aventuró a plasmar en éste libro sus observaciones, vivencias y reflexiones, anímense se lee rápido y saquen sus propias conclusiones.

Mientras la sociedad, los políticos y la justicia, sigan con la venda que les impide ver esta situación, no existirá la verdadera igualdad, esa con la que se les llena la boca a unos y otros, tratando de convencernos de que están luchando por ella, cuando lo que se está consiguiendo es todo lo contrario, y a la triste y trágica realidad con la que nos encontramos a diario me remito.

Felicidades a todos los padres en el día de hoy, que tienen la suerte de estar con sus hijos y especialmente a todos los padres que siguen luchando incansablemente, por estar con ellos para conseguir el objetivo noble, justo y primordial de la custodia compartida.

No podemos dejar que nos arrebaten a los padres nuestros derechos, por el mero hecho de ser hombres.