Antonio Aguilera pone rumbo al hockey andaluz tras su paso por los Juegos Olímpicos

Antonio Aguilera pone rumbo al hockey andaluz tras su paso por los Juegos Olímpicos

A primeros de septiembre conocíamos la noticia de que Federación Andaluza de Hockey había elegido a Antonio Aguilera como presidente del organismo, dejando atrás los años grises en los que la federación estuvo intervenida por la Junta de Andalucía. « Quiero dar las gracias a todos, a los que nos han apoyado y a los que no. Comienza una nueva etapa en nuestra Federación después de unos años complicados, ahora toca trabajar por la unión de todos con el objetivo de recuperar el tiempo y el prestigio perdido durante estos últimos años», fueron las palabras de Antonio al conocer su nombramiento.

Aguilera ha tocado las mieles del éxito en el mundo del hockey después de años de duro trabajo. Empezó de recogepelotas hace más de 24 años, en el Club de Hockey Alcalá, «el club comenzó en 1989 y yo llevo 24 años. Menos de jugador he hecho de todo, recogepelotas, he llevado el bote del agua, el botiquín, he sido secretario, tesorero, presidente, entrenador...» apunta divertido.

Su caso no es puntual. Del club deportivo han salido grandes jugadores que disputaron campeonatos nacionales e incluso olímpicos como es el caso de Mónica Rueda o Rosi Teva, « Alcalá cuenta con un número de jugadores con una proyección bastante interesante. Este año ha habido jugadores que han ido a hacer las pruebas a la selección sub16 y sub18. Estamos contentos porque están contando con ellos aunque luego no hayan sido seleccionados para ir a los campeonatos, pero han estado trabajando con la selección unos días y es una llama que sigue viva para los que vengan detrás tengan ese referente de poder llegar a jugar con la selección española. Lo que si es cierto es que a nivel de cantera hay que seguir trabajando, puesto que cuanta más gente tengas abajo más fácil será llegar arriba. El objetivo ahora mismo está bien marcado, no es trabajar con la elite como se estaba haciendo con los equipos de la división de honor, sino trabajar con los juveniles, puesto que el problema que tenemos es el tema de la Universidad. Cuando pasan de juveniles a senior es la edad en la que se tienen que marchar fuera a estudiar y es difícil atraerlos para que sigan viniendo a los entrenamientos. Es un deporte minoritario y quizá sea más asequible tener una proyección nacional. El número de jugadores es menor y el seleccionador nacional tiene más oportunidad de ver a más jugadores que en un deporte que tenga más licencias, con eso no le quitamos mérito, ni mucho menos, tienes que entrenar lo mismo, trabajar lo mismo, pero es más ‘fácil’ llegar».

LAS OLIMPADAS

Es la segunda vez que Antonio ocupa el cargo de juez de hockey en unos juegos olímpicos, veteranía versus novedad que han dejado paso a vivir la experiencia de otra manera. «No hay dos competiciones iguales, sobre todo porque no es el mismo equipo de gente el que trabaja en el mismo sitio. De Londres tan solo repetía yo en estos Juegos Olímpicos; allí era el más joven y todos los compañeros como que te cuidaban. También era el que tenía más proyección. Ahora me ha tocado hacer el rol que me hicieron a mí el Londres. Estábamos un grupo heterogéneo, tres más mayores y tres más jóvenes. Aunque ya llevábamos estructurado el trabajo, cada uno sabía de lo que nos íbamos a encargar. Igual que en Londres me he encargado de todo el tema tecnológico del estadio, actas, control de tiempo, enlace con la empresa de marcadores....., y del visionado de los vídeos para que el delegado técnico decidiera el nivel de sanción o no a los jugadores».

De la neblina de Londres al calor de Brasil, de la puntualidad británica a la dejadez. Dos destinos unidos por los aros multicolor y dos formas de plasmarlos. «Después de los Juegos de Londres estos han sido totalmente diferentes. Allí la organización era perfecta, ordenada, detallosa, y aquí en Brasil ha sido todo lo contrario, ha habido muchas cosas que se han quedado en el aire, que no se han acabado de hacer...., aunque a nivel de instalaciones creo que ha habido una magnífica superficie de juego pues luego hay otra serie de detalles que hacen que las instalaciones se vuelvan un poco incómodas, la zona de los deportistas estaba un poco lejos, contar con dos campos en los que se jugaba a la vez le ha restado atracción a los propios partidos, etc. Otro de los problemas que hemos tenido ha sido con el tema del transporte, trayectos en los que en un día normal se hacían en diez minutos nosotros tardábamos cuarenta y cinco algunos días».

Como anécdota de esta destructuración, Aguilera comenta como se acostumbraron a convivir con los tanques a las puertas de las instalaciones en donde ellos se encontraban. «Las instalaciones olímpicas estaban divididas en varias subsedes, el Parque Olímpico, que es donde realmente ha estado y se ha vivido el ambiente olímpico, Barra, Riocentro, Copacabana, Maracaná, el Estadio Olímpico, que es la primera vez que este estadio está fuera del Parque Olímpico, y se quedaba un poco aislado, y luego estaba la zona Deodoro, que es donde nosotros estábamos, una zona alejada de todo y bastante deprimida. Muy seguros, eso sí, porque es la zona militar de Brasil, pero a pesar de eso un día tirotearon a un autobús de periodistas. No es que hayas sentido la inseguridad porque hemos convivido con los militares y con los tanques, estaban aparcados en cualquier esquina como si fueran coches». Otra de las anécdotas y que achacan a las deficiencias de las instalaciones, fue el hecho de que algunos días no tuvieron agua para poderse duchar después de una calurosa jornada de competiciones.

Tokyo 2020

La mirada se pierde ahora en Tokyo 2020. Preguntándole a Antonio por sus expectativas para ir al país nipón, contesta de forma realista y deseoso de repetir experiencia, sobre todo esa. «Eso espero, el informe que tengo es bastante bueno pero hay muchos candidatos y quedan cuatro años por delante. Que van a salir más torneos, seguro, que tengo posibilidad de ir a Tokyo, pues estaría muy bien. No busqué ir a Londres ni a Río, y si llega la oportunidad de ir a Tokyo pues estupendo. Lo que si tenemos claro todos los que estuvimos allí es que esos juegos serán minuciosos, detallistas, y espectaculares. Como ejemplo, en Londres nos visitó la delegación de Río un día, y la de Tokyo ha estado 15 días allí, trabajando, preguntando que es lo que se puede mejorar, .... Rozará la perfección, aunque superarle a Londres será muy complicado»