Así se despidió Elena Víboras de la Alcaldía

Así se despidió Elena Víboras de la Alcaldía
  • Excelentísima Corporación Municipal, alcaldes pedáneos, funcionarios y colaboradores, señores y señoras, amigos todos:

Me siento embargada por un sentimiento muy profundo, como es fácil entender. Los políticos somos gente de carne y hueso. A nosotros también nos cuesta el paso de una situación a otra, de una residencia y unas responsabilidades a otras. Los políticos también tenemos una madre, unos hermanos, una familia, unos amigos, unos compañeros, unos conocidos, un hogar?un pueblo.

Hace pocos días hice unas declaraciones a la prensa, en respuesta a ciertos rumores que corrían por la calle y por los medios de comunicación. Y les aseguro que eran ciertas. No había en ellas engaño alguno. Pero, una vez más, las circunstancias mandan. Los que servimos a la ciudadanía a través de la política nos debemos a las necesidades de cada momento... Cierto es que puede decirse que no, pero aquí entra en juego una complicada conjunción de responsabilidades y fidelidad, de servicio y convencimiento.

El pasado lunes me llamó la nueva presidenta de Andalucía, y, aunque en la balanza de las decisiones no hay vaivenes, me corresponde obedecer por lealtad a un proyecto ilusionante y a unas ideas que comparto plenamente. No tengo duda de que el hueco que aquí dejo será cubierto por la persona más adecuada, elegida y apoyada por la mayoría absoluta de esta Corporación.

Estoy convencida de que la oposición proseguirá con su función y sabrá, una vez más, distinguir lo superfluo de lo conveniente, apoyando con nobleza lo que en cada momento se plantee. El debate y los distintos pareceres siempre son inherentes a la tarea municipal, completándola y enriqueciéndola.

Me tienen que permitir la licencia de no citar a nadie en esta despedida, pues han sido tantas las personas que me han apoyado, que me han ayudado con sus consejos, que me han aguantado, que han sabido perdonar mis fallos y flaquezas, tantas, que correría el peligro de omitir algunas decenas. Estaré siempre, siempre, muy agradecida. En esta ciudad y sus aldeas he sentido muy poco la soledad. Todos saben que he servido a lo largo de los años en distintos puestos a nivel nacional y regional, pero puedo asegurarles que nunca me sentí tan feliz como en mi pueblo. Lo local siempre marca, y mucho más si es tu tierra. Y ya que no quiero citar a personas, me tienen que permitir que lo haga del escenario, aunque sólo sea por desahogo y con mis limitaciones. Alcalá la Real es uno de los rincones más entrañables de nuestra geografía. Respirar su aire, ser parte de su vida, pasear por sus calles, por sus campos, descansar en los regazos de la Mota, sentir sus latidos, son sensaciones gratificantes y saludables para cualquiera. Alcalá es la terapia adecuada para el estrés y el abatimiento.

Señores concejales; alcaldes pedáneos, funcionarios y colaboradores; señores y señoras, amigos todos. Muchísimas gracias de todo corazón y perdón por mis fallos. Me tienen a su disposición a nivel personal y como Consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. Pido -desde lo más hondo-, un apoyo muy especial, casi incondicional, para el nuevo Alcalde. Que el acierto de su gestión sea para el bien de nuestro municipio. Una nueva etapa se inicia en Alcalá la Real.

Me prometí a mi misma ser breve y quiero cumplir. Diré con el poeta Miguel Hernández que ?Me voy, me voy, me voy, pero me quedo, pero me voy?? Y con Abu Yafar ben Said compartiré su panegírico: ?Hacia la noble Alcalá me hace revolotear un sentimiento / como si mi corazón fuera un pájaro encerrado lejos de su nido. / Alcalá es la morada única aunque esté lejos / porque las vicisitudes me lo impidieron. / ¿No es el trono más grande que vi / que embellece como una novia sobre el estrado? / ¿Acaso Alcalá no domina el verdoso campo y quien ve / su extensión no olvida sus preocupaciones??

Muchas gracias por todo. De corazón.