La Mota eterna y la gran Fiesta Medieval

Los componentes de los personajes que hicieron el recorrido desde los jardines hasta el interior de la fortaleza. /SANTIAGO CAMPOS
Los componentes de los personajes que hicieron el recorrido desde los jardines hasta el interior de la fortaleza. / SANTIAGO CAMPOS

Se trata de una especie de vuelta al pasado, a rememorar aquellos tiempos de señores y siervos, de trovadores, de brujas, animales fantásticos y torneos

SANTIAGO CAMPOSALCALÁ LA REAL

La Mota, siempre la Mota; la fortaleza mora y cristiana que impregna todo el municipio alcalaíno y que es visitada por propios y extraños y una vez más acogió la Fiesta Medieval, que es una especie de vuelta al pasado, a rememorar aquellos tiempos de señores y siervos, de trovadores, de brujas, animales fantásticos, torneos, zocos, gentes que llegan de otras tierras, elixires y remedios para las epidemias y fiesta para todos al son de los músicos ambulantes y con el cielo de la noche abierto para poder soñar e imaginar todas las Alcalá posibles.

La edición de 2018 de la Fiesta Medieval reunió en el espacio de las escalinatas de los jardines de la Mota, a toda una corte de personas disfrazadas para la gran ocasión, que dieron un gran colorido y autenticidad a la misma. Desde las 20:30 horas del pasado 2 de agoto, se fueron reunido y fueron llegando reyes y reinas, abades y monjas, alcaydes e invitados, esta vez de la lejana Germania; gente de teatro, musulmanes instalados en Andalucía y otros que llegaron para esta fecha, todos juntos iniciaron el camino hacia el interior de la fortaleza y la algarabía, la música, la alegría se hicieron dueñas del recorrido y poco a poco se fue llegando a la parte central de la ciudad amurallada.

Los objetivos de la fiesta, desgranados por el alcalde de Alcalá la Real, Carlos Hinojosa, son «consolidar Jaén y Alcalá la Real como destino turístico de interior, impulsar el tejido productivo de los sectores turísticos de la localidad y promocionar la Ruta de Castillos y Batallas». Hinojosa Hidalgo destacó que, «por otro lado, la fiesta fomenta la gastronomía local y productos autóctonos servidos por establecimientos de la localidad, impulsará la participación de las empresas locales de artesanía y animación en la producción del evento, la participación ciudadana y de las entidades asociativas en la organización».

Hay 5 espacios, adaptados a la funcionalidad temática y que reproducen la Vida en la Frontera. Por un lado se sitúa la Plaza Alta, donde estará el rincón infantil, que cuenta con carrusel gratuito, ludoteca, talleres, campamentos, torneo infantil, talleres de circo, malabares, etc. Como segundo espacio destaca la Lonja y Bodega. El tercero es el Espacio Zoco, dedicado a la oferta de productos o servicios de artesanía, hierbas y especies, abalorios, decoración u oficios antiguos. El cuarto espacio, está reservado al Barrio Militar, donde hay una exhibición de cetrería, paseo de ocas, peronio circus y la obra teatral el Cerco de Ben Zayde. La Torre del Homenaje acoge el espectáculo de danza en 3 dimensiones, el vídeo mapping y la danza vertical.

La Mota sigue viva como un faro, una estrella que guía a los caminantes y los conduce con una especie de magia hacía su interior.

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