El sábado está que arde en Etnosur

El sábado está que arde en Etnosur

Mucho público en las primeras horas de la jornada del sábado que durante la mañana y las primeras horas de la tarde llena el Paseo de los Álamos | Todos los talleres, el foro, cuentacuentos y actividades se celebran con aforo completo

SANTIAGO CAMPOSALCALÁ LA REAL

Después de 22 años, Etnosur forma parte del paisaje del julio alcalaíno y las nuevas caras de los jóvenes que llegan a la acampada de la Safa han experimentado una transformación comparadas con las caras de aquel puñado de primeros etnosureños que debatieron en el primer foro del festival, en el salón de actos de este colegio.

Anteayer jueves el director de Etnosur, Pedro Melguizo, como todos los años, se había colocado su camiseta del primer año y en la Sala Infantil de la Biblioteca Pública Municipal se había instalado el cuartel general. Allí eran recibidos todos los que iban llegando: la gente de los talleres, los de las ONG, los que venían por primera vez o los que no se han perdido ninguna edición. Etnosur estaba en marcha, y cientos de personas se interesaban por el programa, buscaban aposento, agua, compraron en las tiendas y al atardecer se iban juntando por entre los bancos del Paseo de los Álamos.

La fusión comenzaba, los corrillos de jóvenes se iban haciendo, la gente alcalaína, también, estaba sentada por allí, muchos marroquíes que están viviendo en Alcalá compartían el espacio. Era una postal multicolor, con tambores que sonaban sin parar. El bar del kiosco del Parque estaba repleto de una mezcla de gente que consumía bebidas frescas. Por la calle Miguel Hernández decenas de jóvenes iban y venían con bolsas llenas de alimentos, con caras predispuestas a la alegría, a disfrutar de los tres días de Etnosur 2018. El festival comenzaba a fraguarse, en todos los bares de alrededor gran parte de los clientes habían venido a Etnosur y los saludos y continuos abrazos sonaban en la noche alcalaína.

Ayer, Etnosur se puso en marcha por la mañana, con talleres de yoga, comidas, modelado, juegos en la calle y cine. Se inició la inauguración oficial, sin consejeros de la Junta de Andalucía otros años presentes. Pero sí estaba el alcalde alcalaíno, Carlos Hinojosa, y Francisco Pizarro, director del Instituto Andaluz de la Juventud, junto al diputado de Promoción y Turismo, Manuel Fernández, y varios concejales locales.

Carlos Hinojosa agradeció el apoyo de las administraciones y sentenció que «el elemento más importante de Etnosur es que ha moldeado a toda una generación de alcalaínos y el festival es una universidad de la vida». Manuel Fernández dijo que «Etnosur ha alimentado el compromiso y ha generado compromisos colectivos». Francisco Pizarro aseguró por su parte que «la Junta apoya a Etnosur porque es único, con carácter abierto y accesible».

La inauguración de Etnosur se realizó en la Sala Hércules del Edificio Tejuela, previa a la entrega del Premio Etnosur. Para ello se contactó por Skype con la ganadora, la activista por los derechos de los migrantes Helena Maleno, que no puso asistir a la ceremonia ya que está siendo sometida a un proceso judicial y tuvo que recurrir a la vídeoconferencia. Dijo que salvar vidas no era un delito, al final, la gente aplaudiendo se levantó de los asientos y reconoció el trabajo de esta mujer valiente. «Esta es una guerra de voluntades pero la mía resiste intacta en la Frontera Sur», dijo la activista. El premio consistió en una hermosa pieza personalizada y elaborada por el artista y escultor Xavier de Torres.

Etnosur 2018 siguió con el foro que en esta ocasión se denominaba 'Mitos, creencias y actualidad en la isla de Pascua', a cargo Yoyo Tuki, artista y activista cultural procedente de Isla de Pascua. Y el festival continuó en el Paseo de los Álamos, donde se habían instalado una serie de juegos de calle y la gente iba y venía, se movía , jugaba con el agua en la fuente del Paseo de los Álamos; los artesanos habían colocado sus tiendas, la fusión entre los locales y los visitantes se estaba produciendo y compartían el lugar como siempre. Sobre las 14:00 horas comenzó Etnochil, en el Templete de los Músicos, pero no había mucha gente porque estaba dispersa por todo el Paseo de los Álamos. No obstante, muchos bailaban seguían el ritmo de la música. Preludio de lo que esperaba en la primera noche del festival, con La Banda Morisca, Kroke, Alex Ikot, Ghetto Kumbé y Dj Floro.

Y como un día dijo el director de Etnosur, Pedro Melguizo, «lo mejor de Etnosur es la intercomunicación, entre la gente que viene de muy lejos y la gente que es de Alcalá, el buen ambiente general que hay de los de dentro con los de fuera». Y Etnosur sigue siendo muchas cosas.

 

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